Cosas que pasan y cosas que no pasan.
Esa inquietud subyacente, siempre latente. Algo más, siempre algo más. Freudiano.
Inseguridad y desapegos por uno lado; animosidad, reclamos y coraje por otro. "Gatafloriano".
Y asi transcurren los últimos días, con la ventaja de los deseos: de libertad, de liberacion, de soltar, de abrir, de cantar, de permisos, de poder y hacer.
Planos de reflexión e introspección siempre míos, con unos puntos suspensivos para escuchar la tortuga Manuelita de María Elena Walsh con mi pequeña hija. Al rescate de lo cotidiano: la simplicidad del día, la inocencia de los chicos, la reunión de las 7, la cena con amigas.
Y que fluya lo que viene.