No para de llover. Hacía falta el agua, pero ya por demás molesta, típico.
Suena "No woman, no cry". Y yo con nada particular, y a la vez algo no menor: emabarazada y con revuelo hormonal.
Hace rato pateo las ganas de escribir de todo porque no me sale nada. Pero hoy y desde hace meses me revolotea una frase: LA VIDA ME PARECE UN LUGAR TAN NORMAL. Un pensamiento triste de desarraigo futuro, del inevitable final. Creemos que pertenecemos a la vida, sólo por respirar. Y nos parece normal el vivir, con sus olores, personas y lugares; como si fuesen nuestros, como si fuésemos dueños.
Quizá este pensar es el clic cuando la rutina arrasa, cual chisquido para reconocerme realmente viva, con ganas de cambiar el mundo.
Ga.